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Compárame

Compárame. Mírate en otros ojos. Surce otras llagas. Abraza otros cuerpos. Dale placer a otros besos. Acaricia otros pubis. Besa otros recuerdos. Emborráchate en el olor de otro sexo. No importa los años luz que pasen. Siempre que vuelva a verte querré abrazarte como si yo fuera la única, a besarte con besos perfectos tan tuyos y míos, tan nuestros. Me dejaré amar a medias con la luz prendida, tocando cada espacio de tu cuerpo, sintiendo tu cuerpo hacer espacio para mi cuerpo. Me perderé en ti si vienes otra vez. Hoy, mañana, pasado, sempiternamente. 

[...]

Volver. A mí misma. A la circunferencia en derredor. A lo que crees desordenado. Tenía miedo. No quería estar conmigo misma. Me parecía insoportable, insufrible, tan vacío. Pero no había espacio para mí en tu vida y tuve que ceder. Pensé en ti anoche. E imaginé tu mano rozando mi cara, tomándome con fuerza. Tu beso certero, el tacto, mi piel contra tu piel. Tu mano regada en mi pubis, limpiando el ayer, vistiéndome de nuevo. Pasó todo y no pasó nada. Ya no tengo ansiedad. Sé que te va mejor sin mí. Mi vida es siempre mucho más emocionante contigo. Tú me despiertas, se abre mi corazón y mi boca. Pero también se despiertan las heridas. Quepo tan bien en tu cuerpo y tan mal en tu vida. Mas no me arrepiento de nada. No necesito que nada me salve de ti, de la sombra de tu amor. Abrazo los días, las horas, despertar contigo. Guardo para mí con mucho amor cada beso y todo lo que te di te pertenece. No me debes nada. Sigo esperando tácitamente. Invisible y muda. Lejos, con el vibrato acompasad...

radio silence

radio silence  📻 Sentir. Desaparecer, un abrazo, saber, tener certeza, tener el llanto vivo, esperar aunque no vengas. Rogar, clamar, dolor, desgarrarse, no morir, querer morir y no morirse. Daño y dolor. Indiferencia, la risa fácil, el verso indiscutible, la fe perdida, la calma fútil, tu boca dulce, tu beso cálido, tu abrazo húmedo, tu amor subrepticio, la ilusión de verte, constante, que me veas, que me mires, que me preguntes, que te importe, que te intereses por mí, que te arrope la duda y te desvistas rápidamente. Ya pasé por este dolor serpenteante, la dicotomía de desear que aparezcas y desear que no vuelvas más nunca. Abrir el pulso, cerrar los ojos. Imaginar que todo fue distinto o que no fue. Escribir para vaciarse, drenar la sangre viva, beber café bajo la sombra de la herida. Devolver algo que estaba herido y perdido. Ajar el corazón, fracturar el pensamiento. Volver a mí y manifestar la llaga. Sanarne de ti, de tu beso perfecto, de la disonancia, de tus palabras vací...

the family man

Cuando por fin hablamos, no sabía que mi mente me llevaría tan lejos. Me siento como en esa peli de Nicolas Cage y Tea Leoni en la que él se despierta y tiene una vida completamente distinta a la que quiere. Está casado, tiene hijos, perdió su auto deportivo y tiene uno familiar. Su vida es caótica, su trabajo no le gusta, sus aspiraciones se fueron a la mierda. Pero de pronto se da cuenta que es feliz, que ama a sus hijos, que la vida sin ese caos sería tan aburrida como la vida que añoraba y que entonces en verdad tenía. Despertó del sueño y se puso en contacto con su esposa onírica. Una ex pareja. Porqué soñó con ella. Porqué? Nunca nos da luces que fuera un gran viejo amor. El amor es lo que es. Y definitivamente uno no elije de quien enamorarse. A veces pienso en cómo sería la vida si quisieras estar conmigo. Si nos casáramos y tuviéramos un par de hijitos con tus ojos y tus orejitas y que se rieran con entusiasmo como tú. Y tendríamos perros y gatos y una tortuga y los niños quer...

te amodoro

A Sebastián   🎧 Ser de ti - Silvana Estrada Abrazo la rutina. Cambio las sábanas con la ilusión viva de verte pronto. Más ratito. Sentirte cerca, sentir tu aliento tibio habitar mi aliento y fusionar tu boca con mi boca en un beso primitivo y tierno. Sentir tu mano tomar mi cabeza, sentir tus dedos trenzarse con mi pelo, sentir el roce de tus dedos en mi cuello, el gesto fuerte de tu mano, la urgencia de que me tomes con fuerza, con un gesto casi violento y amoroso. Tu brazo gentil me toma y me tiende sobre la ropa de cama limpia y tu mano me desnuda. Tus ojos me desnudan. Tu boca me desnuda. Siento el suave tacto de tus dedos conocidos, y siento que es la primera vez que me tocas de esta manera. Una cosquilla me recorre el cuerpo, una sorpresa me atraviesa el ombligo. Siento tus dedos humedeciendo mi pubis y todo mi cuerpo te desea. Siento el suave golpe de la yema de tus dedos dar placer con exactitud al tibio vientre de las dudas. Me abro para ti, en un gesto casi instintivo, e...

Cómo Roland Barthes

Diario de duelo Noche 1 No dormí nada. Siento un vacío en mi pecho. Como hambre, un hambre indescriptible. Pero no me cabe la comida. Me cuesta respirar. Mi mente se angostó en un solo pensamiento. los días parecen largos e insoportables. Noche 2 El agote mental es más que el físico. Noche 3 No se me muere ninguna gana. La pena es latente, a ratos el vacío en el pecho desaparece y siento el alivio de las horas que pasan. Pero la mayor parte del tiempo siento que el día es tan largo y tortuoso. Noche 4 Le escribí. La paz que siento, aunque él no ha leído lo que escribí, es plena. Sin dudas, y sin asidero tampoco. Pero hasta me reí hoy por escribirle. Me hace feliz pensar en que estoy jugando/agotando todas las posibilidades, que esto vale la pena, pero también vale la alegría. Si no tengo respuestas, supongo que será volver al principio; al hambre sin hambre, al dolor, a la incertidumbre, a postergar el amor, mutarlo, a los días sin comer, a no dormir, a amar y querer morir y no morirse...

blue

Tu voz me habla. Mastico el verbo, el verso, la metonimia. Beso la comisura, la sien, la sonoridad de tus palabras. Tu voz me sabe a combustión y vino tinto, a la brisa de esa noche que me invitaste a mirar la Bahía desde el ventanal. Solo supe huir de ti. No me guardé tu risa, ni tu lengua, ni lo que dijiste y me hizo reír. Tus pasos fueron detrás de mis pasos y tu mano rozó mi mano, y me tomaste prisionera esa noche fría y azul. No me acuerdo qué me hizo quedarme esa noche. Tu amor fue egoísta y tu cuerpo ajeno no cabía en mis abrazos. Me fui y volví a la mañana siguiente. Nos vimos de día. No nos escondimos de nada, nadie. Comimos con una frugalidad exagerada y cuando te llevé de vuelta abrazaste mis piernas como suplicando que no me fuera. Me quedé apenas un tiempo. No me quería ir, no me fui. Tu amor no fue más que una sombra temporal. Una locura tibia. Amor y sexo, y amor otra vez. Amé tus palabras y las creí todas. Y después te leía para comprobar que todo había sido cierto. Que...

adyuvante

En mi adolescencia tuve una relación muy importante para mí. Había estado enamorada largos años de este compañero del colegio y por cuestiones religiosas, él me había dicho que no podía estar conmigo porque también amaba a Dios y lo elegía a él. Muy fleabag todo. Me gustaba mucho. Sentía que, en algunos aspectos éramos iguales y yo admiraba su manera de relacionarse con otras personas, su labia, su manera de expresarse.  Por fin estuvimos juntos. Fueron los meses más intensos del 2004 . Me escribía cartas hermosa y me hacia regalos excéntrico.  Hasta que me vio llorar y me preguntó porqué lloraba. Le expliqué pero no entendió. Nos veíamos todos los días en el colegio. No éramos compañeros de sala, pero nos veíamos todos los recreos, nos juntábamos con amigos, regaloneábamos en público. Él era muy cariñoso, de piel. Me encantaban sus abrazos. Me hacían sentir segura y correspondida. Pero prácticamente el único día que teníamos para estar solos era el sábado. Era el único día q...

tonada por despedida

🎧 tonada por despedida Te digo adiós y no me he ido todavía. Tú tampoco te fuiste. Solo se desordenaron las caricias, tu beso ausente suspiró de mi aliento y yo que no te esperaba, empecé a extrañar tu amor a deshoras. Tu mano firme sobre mí, tu beso suave, tu ausencia estacionaria, tu amor a medias, tu amor que me dio algo, tu amor incompleto. Te pareces a la sombra rígida que me visitó esa noche fría del año del gallo. Me hizo el amor, tarde y con premura. Sin prisa urgente, pero con ansiedad de las horas que pasan más a prisa si estamos juntos. Te pareces a ti mismo cuando me amaste sin amarme de veras. Porqué tu amor no se abre como una flor, porqué tus palabras nunca me besaron, porqué tu corazón no se me dio como agua clara, como agua oscura. Nunca dijiste nada que abrazara mi corazón, que desnudara mis sienes. Cómo descubrirte en la penumbra. No fuimos más que besos y desnudez, y un te amo impuntual. No supe llegar a ti. No supe buscarte, esperarte, ni supe cómo hablarle a tu c...

Correos de Chile

Me hice unos días horribles en tu ausencia. No dormí, no comí, sentía un vacío en mi pecho, quise llorar, pero tuve que trabajar mucho esos días, no tenía con quien conversar sobre cómo me sentía. Solo pensaba en ti, tortuosamente. Pero escribí sobre mi dolor y tu ausencia y me di cuenta que he sido feliz estos meses contigo. No importa de la manera que sea, no quiero estar sin ti. Quiero comprar ropa de cama nueva y estrenarla contigo. Sólo tú cabes en mi cama. Tú y los perritos.  Siento que no cambié de parecer, sigo queriéndote y deseando las mismas cosas; solo que ahora te veo desde la perspectiva de la ausencia real y me doy cuenta de que en el hoy, te quiero para ser feliz. Hemos vivido largos años lejos, cada uno hizo su vida, no nos necesitamos. Pero quiero despertar y elegirte cada mañana.  Hay una frase de Saramago que dice que siempre acabamos llegando a donde nos esperan , y siento que esta vez no tengo que ser yo a la que esperan; soy yo la que está esperando. Nat...

01:28

Un beso tácito, una sombra, la palabra muda, un decir que no entiendo, un esperar lo imposible. Ojalá nada te hubiera cerrado los ojos. Ojalá tu abrazo me esperara en la distancia. Ojalá nos quedara una última noche. Ojalá me amaras todavía. Pero te fuiste, no sé a dónde, y si supiera, no sabría caminar sobre tus pasos, no sabría cómo seguirte. Me cubriría el miedo de encontrarte distinto, me abrazaría la pena de perderte infinitas veces. Desde que te perdí te recuerdo más pequeño, más enjuto, disminuido, enfermo. Tu carita no le hace justicia a mi dura memoria. Tú no eras así. Eras verdad y eras pensamiento y a veces música o libros, o un bloody mary el sábado, pescado al horno y vino tinto, bukowsky los lunes, y encontrarnos casualmente los días jueves. No te quiero pedir nada. Pero te voy a tener que pedir que no abandones este doloroso pensamiento de tenerte y no tenerme. De amarte y que no me ames ya. De seguir aquí y que tú hayas cerrado tus ojos para siempre. No entiendo. No qui...

irreductible

La huella de tus manos en mi espalda, tu sonrisa en mi sonrisa, el aliento y el asombro de tus ojos en mis ojos, el baile feliz, los besos con sabor a antología, la pausa, la pérdida, la piel contra la piel, mi cuerpo sobre el tuyo, tan liviano, vaporoso. Tus facultativas manos, recorriendo mi cuerpo rústico. Auscultando, examinando, saboreando, descubriendo cicatrices, amando cada milímetro, cada vello, cada poro, cada imperfección. Me amas, lo sé. Te sé. Y también te amo. Me sé. Y me sabes y me sabes con tu lengua y tus besos. Te extraño también. Te espero irreductiblemente. 

En vilo

Ojalá no me dejaras dormir con el corazón tan pesado. Ojala me hubieras dicho que te esperara en la incertidumbre, ojalá no me quedara una duda. Ojalá me rompieras el corazón definitivamente, con la piedad que viste tu boquita dibujada, ojalá a pesar de todo, me vistiera el quizás y el hasta pronto. Ojalá no saberte lejos, en la ausencia amarga de los días que se queman venideros. Ojalá te despidas, aunque no sea definitivo, ojalá no me vista tu ausencia. Ojalá quede una espina, o un gesto, o una llaga, o un beso, o un mirarnos a los ojos. Ojalá sentir y que me duela.

Encuentros & el Impulso Vital

Era un mes desordenado del 2017. Había mucha novedad en mi vida. Habían aires de independencia. Estaba abruptamente sola y aunque no era feliz supongo que estaba tranquila o ausente, o un poco de ambas cosas.  Un extraño entusiasmo me hizo adoptar un perrito. Baldomero le puse, como el escritor chileno Baldomero Lillo. No sé cómo fue, pero recibí un mensaje tuyo después de estar incomunicados casi 6 o más meses. Ya no sé de fechas. Me acuerdo que estaba enferma; amigdalitis quizás, o una gripe; algo que me hizo quedar en casa ese día y no salir a trabajar. Te invité a conocer a Baldomero, aceptaste y pasaste con aires urgentes a mi casa. Yo estaba en pijamas, quizás hacía algo de frío. Estuvimos en el living conversando y regaloneando al cachorrito Baldomero Lillo. Pero ya te tenías que ir. No me acuerdo si nos besamos de inmediato, pero tengo certeza de que cuando nos despedimos definitivamente me tomaste y nos besamos y sentí todo tu cuerpo fundirse en un abrazo. No hubo ternura....

quiero volver al principio

No es el principio, pero el día se llenó de primeras veces. Y esta es la primera vez que me siento a medias, sin certezas, pequeña, con tantas ausencias y tanto dolor. Quizás sea la primera vez que me dueles de esta forma. Tan definitiva. Mi corazón aventurero y mi mente soñadora me llevaron a pensar que quizás había algo, un punto de luz en la sombra, un faro mostrando el camino al siguiente día, un abrazo en el futuro, una vida juntos, una casa, unos hijos con tus ojos y tu boquita, unas vacaciones, un despertar a tu lado para siempre. Me dueles irremediablemente. Pero me quiero mejorar de ti y de lo que provocas. Si acaso Dios me escucha, le rogué que te saque de mi corazón si no eres para mí, aunque sea de la manera más dolorosa y definitiva. No quiero sufrir más. Estoy tan cansada. Quiero volver al principio. Perdóname

amor entero

Me dices que lloraste muchas noches por mí. Que te dormiste llorando con la idea de no tenerme y mi ausencia te desarmó por completo. Que dormías bien, y que te animaba el hecho de saber que nos veríamos como casualmente, como si no supieras el itinerario de mi día jueves, pero te dolía la pertenencia y el dominio. Ser tuya y estar lejos. Algunos días fríos, me abrigaba tu abrazo a la distancia y saber que me llamarías todos los días a las siete de la tarde, era un calmante a mi dolor ansioso.  Estabas lejos y me compraste las plumillas del auto, me mandaste una carta el día de mi cumpleaños número veintisiete, me hacías pequeñas tarjetas escritas con una letra perfecta y minúscula con largos textos declarando todo tu amor, le escribiste a mi amiga la tarde que estuve enferma y demoré en contestarte, me llevaste de vacaciones a la casa de tus padres, me compraste el té que me gustaba aunque me amabas con amargura y cuando dejaste de amarme me atendiste mejor que nunca.  Tambié...

muerta

Te pensé ; no puedo dejar de pensar en ti; en tus mundos, en tu risa áspera, en tus manos grandes, en tu boquita pequeña, en tu sonrisa defectuosa; la mueca torcida de tu amor rasgado en el cielo de Bruselas.  Te supe acostumbrada a hacerle el amor a hombres de los que estabas aburrida. No quería ser como ellos; no quería ser hastío, no quería que me desearas lejos; no quería sentir tanto dolor del vacío de tu cama; de esa noche que te fuiste mentirosa y entusiasta. Te creí entonces. Ahora dudo de todo y te pienso y pienso que todo fue cierto. Fuimos de verdad. Y te amo porque eres perfecta para mí; es imposible que no te ame. Gracias por devolverme a mí mismo. Después de ti y tu casa; quebrantado por el adiós para siempre y hasta nunca, me hice de nuevo. Ahora imagino que estás muerta para no sentir culpa de amarte todavía. 

Largos días

Largos días he vivido sin ti. Ya me sé tu ausencia, me sé su color, su aroma, su sabor. He sobrevivido todos estos largos días sin que me des las buenas noches, sin que me preguntes como va mi día, sin que te preocupes, sin que me veas reír, sin que me veas llorar. Pero no te tengo hoy y me siento morir. Quiero estar contigo. Necesito con urgencia verte y amarte de cerca, llenar toda esta ausencia con uno de tus abrazos y poblarme de certeza con tus besos.

vuelo LA352

[Out of the BLUE]  Algunos días saben a melancolía, al ayer, a mirar atrás, al recuerdo de tu risa, a la pena de perderte definitivamente, a tu ausencia tan tajante, a la distancia, al color de la tarde soleada que te rompí el corazón y las pelotas. También me quebré para siempre ese día. Te perdí tan dolorosamente; tan desganada e indiferentemente. Me acuerdo de tu ropa ese día, de tu cuerpo sobre mí, de tu olor a alcohol después de las horas de revelación, me acuerdo del silencio y la vergüenza, de la verdad y la ilusión que me hizo perderte y que me perdieras. Parecía mentira, parecía una pesadilla, se parecía a la libertad también. Si te hubiera prometido cualquier cosa ese día, desharia hoy mismo mi palabra, la desdiría, separaría la sílaba qué te hirió y la clavaría en mi sien. Dejaría correr la sangre y enjugaría tus lágrimas y con ellas escocería la herida y te besaría y me arrodillaría ante ti para pedirte perdón. Si acaso te veo mañana me desarmo en tu presencia y el odio...

Sábado; la culpa y la duda.

Culpa. Sensación de peligro y duda. Tengo un forado en mi pecho endeble. Incertidumbres vestidas de certezas. ¿Soy de verdad? ¿Me caben acaso algunas dudas? Tengo tanto miedo de no merecer tu amor, de hacerte lo irremediable, de hacerte daño, de ser quimera, un monstruo, de mi amor infantil, no correspondido, de no ser yo, de sentir lo insufrible, de la distancia, de no ser suficiente, de que no sientas el impulso de darme las buenas noches, de no ser tu primer pensamiento. ¿Seré real? ¿Seré una ilusión que se vislumbra desde lejos, tendrás que juntar los párpados, casi cerrar los ojos para verme mejor. Tendrás que alejarme para verme mejor? ¿Se alcanzarán a ver mis penas y la duda desde donde estás? ¿Me veras pasar y me amarás como si no hubiera ayer, como si no fuera terrible lo que hice? ¿Me amarás con porvenir, con mis arrugas nuevas y la flacidez de mi cuerpo y mis pensamientos? ¿Me amarás si es imposible; si soy imposible, si me come la culpa, si me siento inmerecedora, si tengo ...

carta a Sebastián

No quiero ser yo, quiero salirme de mí. Quiero habitar tu cuerpo, mirarme en tus ojos, colgarme en un beso tan tuyo, prenderme de tu lengua, sorber tu aliento húmedo y cálido, besar el recoveco de tu risa, perderme en tu abrazo, encontrarme en tu sexo, tocar con la punta de mis dedos la comisura de tus ojos, rozar con mis labios tu boquita tan dibujada, vestirte con mi desordenado pelo, desnudarte con mis cadenciosas manos, trenzar mis piernas con tus piernas, respirarte versos en el oído, extasiarme de ti y de tu risa transparente, enredarme con tu ombligo, besarte como siempre y como nunca, dejar de ser y hacer el amor contigo; salirme de mí. Te deseo Bernabé. 

no sé.

Amor mío; tú me conoces. No me importa nada; con suerte sé el año en curso, el clima me vale madre, no tengo pija idea cuáles son los zapatos de moda. Lo que opina fulanito de tal de mi sonrisa ajustada, no me importa; lo que le pasa a mi vecino me importa menos; lo , lo que pasa después de la cordillera; lo que viene arrastrándose con los caudalosos años, lo que oscila en el tiempo, lo que se dice, lo que se calla; los fusiles extemporáneos cosquillean ciertos ángulos de la extraña soledad, pero tampoco me importan.  Pero si me dices un día que te duele una muela, o que tienes hambre y frío, que te duele una uña...no sé acaso de qué sería capaz. No sé.

Imaginario

Me mandas un texto que no necesito responder.  Salgo rauda de mi casa y apresuro mi paso hasta que te veo aparecer por la callecita que da hasta mi casa. Respiro profundo y trato de parecer resuelta, como si no necesitara verte, pero no puedo contener mi gesto, casi eufórico y un poco infantil.  Di unos veinte pasos que se me antojaron eternos y por fin te encontré. Está igual - pensé. Pero ha pasado el tiempo y está a punto de renovar el 100% de las células de su cuerpo. Se acordará de mi? Se acordará su alma del calor de mis abrazos, del aroma de mis besos, del sabor de mis susurros, de la amplitud de mi paciencia? Se acordará de mi pelo larguísimo interponiéndose en nuestra desnudez, o de esa vez que me enojé porque llegó tarde, o de nuestro primer beso?  No puedo evitar la pena de pensar que no soy suficiente para que me guarde y lo abrazo llorando en un silencio largo.  Le miento y le digo que estoy llorando de alegría. Me alegra verlo después de tantas incerti...

Volver A Los 17

Me conformaría con volver a los veinticinco; y pediría perdón más pronto y no comería fideitos deliciosos la tarde de mi primera quimioterapia. Y te llamaría por teléfono para decirte que me siento morir, solo para escuchar tu voz recitando una oración, quizás aflijida. Y me quedaría en la casa el día que mi papá murió, no iría a trabajar con el corazón apretado y le diría que ahora nada importa, que lo amo siempre, y que tengo tres perros que él odiaría. Y no tendría penas insoportables, viajaría más, tomaría más vino -e iría antes al neurólogo- y recogería a la petunia pulgosanémica cien veces más, aunque haya mordido a medio Chile. También me bajaría antes de tu auto, antes de empezar a hostigarte otro año más con mi amor infantil y no correspondido. Compraría menos en AliExpress y leería más y si me alcanzara el tiempo tocaría más violín, haría más pilates, y escribiría un libro de poemas malísimo que igual leerías, porque me amas o por copucha. 

Imaginario 2.1

A veces imagino que podría encontrarte casualmente. Paseando a los perros, tomando la micro, yendo al almacén, caminando a la pega. Creo que mi sonrisa de oreja a oreja te llenaría los ojos y calmo me darias un abrazo con violencia. Yo quedaría pequeña en tu cuerpo grande y feroz y con tu voz arrastrada me preguntarías cómo estoy. Me soltarías para verme a la cara y esperar mi respuesta. Yo estaria arrepentida de no haber alzado mis brazos para rodear tu cuello y de puntitas abrazarte como si el tiempo se hubiera detenido el 2018. Estoy nerviosa y me tiembla un poco la voz y las palabras se me enredan en alguna parte de la boca. Como puedo te cuento que estoy bien y como si no tuviera prisa, conversamos un rato. Tienes que irte y nos despedimos, esta vez con un abrazo más pausado y te digo que qué rico verte. Llegando a mi casa veo un meme en Instagram que pienso que podría parecerte divertido y te lo mando. Y así hablamos otra vez todos los días, para siempre. 

Recital

La música me llevó a un lugar insospechado. Ya había estado ahí. Es una especie de nostalgia, una sensación triste de los recuerdos alegres, un vacío de las ausencias que se hacen presente; un echar de menos a lo que estaba de más. Quise que me llamaras o que me escribieras y en último caso que tan solo pensaras en mí como yo te estaba pensando entonces. Con nostalgia y ausencia. Sin dolor ni penas, tampoco una sensación de vacío o felicidad ajena. Quiero que me notes; y aunque ya no mextrañes te acuerdes quel 14 es mi cumpleaños y que aunque sabes que no celebro navidad, quieras desearme felices fiestas.

La misiva & el sueño

Te escribí una carta y no espero que respondas. ¿Se puede redimir el tiempo? Ojalá que si. Soñé contigo. Soñé que te quería todavía. No sé si era una remenbranza o si yo te traje al presente, pero te quería y te deseaba. Deseaba tu cuerpo, deseaba todo de ti. Cuando desperté tuve el impulso urgente de buscarte. Me acuerdo que nos vimos seguidos después de la ruptura. Y yo deseaba volver a estar contigo. Me gustabas todavía. No sabía si te amaba o solo era deseo, pero a veces quería abrazarte y oler tu cuello y que me apretaras fuerte... Una vez lo hiciste, me alzaste y yo rodeé tu cuello y nos abrazamos casi con un poco de violencia. Pero tenía mucha vergüenza. Sentía que no tenía derecho a pedir perdón entonces.  Me acuerdo que ibas a la casa a sacar a los perros, pero te dije que en verdad no era necesario.  Yo quería disponer de tu tiempo y quería que fueras alguien que no eras. Te amaba, si acaso era amor, pero también quería que fueras idóneo para mí y eso significaba ser...