amor entero
Me dices que lloraste muchas noches por mí. Que te dormiste llorando con la idea de no tenerme y mi ausencia te desarmó por completo. Que dormías bien, y que te animaba el hecho de saber que nos veríamos como casualmente, como si no supieras el itinerario de mi día jueves, pero te dolía la pertenencia y el dominio. Ser tuya y estar lejos. Algunos días fríos, me abrigaba tu abrazo a la distancia y saber que me llamarías todos los días a las siete de la tarde, era un calmante a mi dolor ansioso. Estabas lejos y me compraste las plumillas del auto, me mandaste una carta el día de mi cumpleaños número veintisiete, me hacías pequeñas tarjetas escritas con una letra perfecta y minúscula con largos textos declarando todo tu amor, le escribiste a mi amiga la tarde que estuve enferma y demoré en contestarte, me llevaste de vacaciones a la casa de tus padres, me compraste el té que me gustaba aunque me amabas con amargura y cuando dejaste de amarme me atendiste mejor que nunca. Tambié...