Jet lag
[las cartas que nunca te envié] Sucede que es verano otra vez y paso el 31 en el aeropuerto. Suena "under my skin", asordino mi corazón y vuelves a mí como aquel verano que nunca tuvimos. El viento sopla con una fuerza helada que ignoramos y hablamos hasta que mis dientes empiezan a chasquear de frío. Me río de mí misma y te ríes conmigo, me visten tus besos con sabor a tabaco y vino, te duermes solamente si tus brazos tejen abrazos desordenados, me despiertas con una canción diferente cada mañana. Nace el principio de incertidumbre, me pides por primera vez perdón, me besas mirando el Pacífico y el amor huele a vino tinto, a vacaciones, a tu boca idolatrando mis besos. Me miras con todo el amor del universo en tus ojos y me miras tan de cerca que veo mi desproporcionado reflejo en ellos. Me río de mí misma y te ríes conmigo. Te amo, te amo. Tus manos zurcieron llagas milenarias y tus besos guardaron las astillas que habían en mi corazón. Te dije gracias, mil veces gr...