Correos de Chile

Me hice unos días horribles en tu ausencia. No dormí, no comí, sentía un vacío en mi pecho, quise llorar, pero tuve que trabajar mucho esos días, no tenía con quien conversar sobre cómo me sentía. Solo pensaba en ti, tortuosamente. Pero escribí sobre mi dolor y tu ausencia y me di cuenta que he sido feliz estos meses contigo. No importa de la manera que sea, no quiero estar sin ti. Quiero comprar ropa de cama nueva y estrenarla contigo. Sólo tú cabes en mi cama. Tú y los perritos. 

Siento que no cambié de parecer, sigo queriéndote y deseando las mismas cosas; solo que ahora te veo desde la perspectiva de la ausencia real y me doy cuenta de que en el hoy, te quiero para ser feliz. Hemos vivido largos años lejos, cada uno hizo su vida, no nos necesitamos. Pero quiero despertar y elegirte cada mañana. 


Hay una frase de Saramago que dice que siempre acabamos llegando a donde nos esperan, y siento que esta vez no tengo que ser yo a la que esperan; soy yo la que está esperando. Naturalmente. Como dictamen del corazón. Es lo que genuinamente quiero hacer. Esperarte. Poner en valor lo que siento por ti.

 

Hay un texto en la biblia que habla de la preeminencia del amor…

1 Corintios 13:4-8 RVR1960

[4] El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; [5] no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; [6] no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. [7] Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. [8] El amor nunca deja de ser… 


No quiero darte menos que eso. 

Si te sientes conflictuado, te espero. Si no estás seguro, te espero. Si dudas de mi amor, te espero. Si tienes algo que resolver, te espero. Te espero a ti y espero contigo. No me importa estar lejos, ni ponerle una etiqueta a lo que tenemos; seremos todo y seremos nada y estaremos felices escribiéndonos todos los días, mandándonos memes, viéndonos de vez en cuando, amándonos subrepticiamente y en público, yéndonos de vacaciones a HuiloHuilo, estrenando ropa de cama, haciendo el amor en hoteles, duchándonos juntos, descubriendo cómo se hace el amor de esta manera. 

Ya esperé largos años para reencontrarme contigo. Sé que puedo esperar 5 años más si quieres. Nunca amé a nadie como a ti. Amo tus formas y amo reír contigo, amo cómo me tocas, amo tus manos, amo tus besos perfectos, me encantan tus ojos que me miran con amor y asombro, amo tu boquita que parece dibujada, amo tus gestos y tu decir, amo tu desnudez con calcetines, amo tu cara, amo salir a comer contigo, y amo también cuando no hacemos nada, amo tus mensajes a deshoras, amo tu ternura y amo cuando me tomas con fuerza. Te amo. Eres una vida entera. Eres mi amor. 


Si aceptas seguir estrenando ropa de cama conmigo, escríbeme pronto. Si tienes que pensarlo, solo dímelo también, esperaré. Si la respuesta es negativa, toma esta carta como mi último gesto de amor genuino hacia ti. Te amaré igual, pero sin molestarte. 



P.D: si acaso me quieres de vuelta, me voy a comprar un pijama nuevo para que me digas que me veo linda. 








Con amor

Natupan Inés

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