el telegram que no te envié

¿Cómo pasó tu viaje? ¿Llegaste bien? ¿Te sientes mejor?

Con el cambio de hora siento que el día pasa lento. Anoche dormí poco. Ya sabes, el ruido del ventilador, la luz encendida, la alarma de tu teléfono. No creas que me estoy quejando, no. Me encantó que durmieras abrazado a mí, con las horas pasando lentamente, mirar tus ojitos cerrados, sentir tu respiración sincronizada con la mía. El calor de tu cuerpo en un abrazo tan íntimo. Mirar la desnudez de tu cuerpo. Sentirte cerquita, sentir el olor de tu cuerpo, besar despacio tu carita de tanto en tanto, tratando de no despertarte. Con certeza te digo que mi cuerpo cabe perfecto en el tuyo. Contigo, aunque te conozco hace tantos años, es siempre todo tan nuevo y único. Me sorprendo cada vez que nos vemos de lo mucho que mi cuerpo se acopla con el tuyo en un engranaje perfecto. Nada es incómodo. Me gusta dormir sola, nunca necesité a nadie para conciliar el sueño, pero me encanta dormir contigo. Y amo verte dormir.
Hay algo tan íntimo en ver a alguien dormir. Me gusta imaginar que te sientes tan seguro en la cama conmigo. Relajado. Como si tus preocupaciones se esfumaran cuando estamos juntos. Como si mi presencia menguara tus conflictos. Como si abrazarme mientras duermes calmara cualquier desvarío emocional.
Yo siento eso cuando me abrazas. Veo tu carita, tan linda, y veo tu cuerpo que me rodea qué me hace prisionera y siento paz. Pensaba que nunca me había sentido así con nadie más, pero la verdad es que nunca lo he siquiera intentado con nadie más. Se siente tan cómodo tu cuerpo.
Ya terminó el día. Iba a tirar el pijama a la ropa sucia, pero todavía tiene tu olor. Así que me lo puse otra noche y me acosté y esta mañana cuando hice la cama, no la aromaticé con nada. Todavía huele a nosotros. A tu cuerpo abrazando el mío una templada noche de abril después de hacer el amor.

Te pienso.

Comentarios

Entradas populares de este blog

blue

te amodoro

radio silence